Amor al estilo Dicarnos

Juraría que algo despertó esa mañana de invierno. Una sonrisa tan cálida descongelando todo a su paso.
Para el momento en que me di cuenta que te necesitaba ya era demasiado tarde.
Algunas mañanas que se sienten diferentes algo cambia en ti y te noto más feliz de lo usual.

Apenas respirando le rezo a lo que no creo por un tiempo contigo. Quiero terminar con el corazón roto por ti.
Esto de estar siempre despierto mientras tu duermes no es lo mío. Algunas heridas cuando dejan de sangrar solo necesitan un recordatorio de dolor. Corazon roto una vez más. Tratándole de encontrar sentido a la forma en que decías mi nombre.
¿Como sobreviviré si lo que me sostenía fue lo que me derrumbó?
¿Como creer la horrible realidad si hace meses no sonríes de verdad?

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Si muero mañana

Si muero mañana quiero que sepas. Que te amo. Te amo con ese dolor en el estomago que nos hacé sentir un hambre de cariño. Te amo con toda la fuerzan en que mis ojos pueden verte sonrojarte y mis oídos escucharte. Te amo de una forma en que aun estando dormido se que estoy pensando en ti. Eres una inspiración tan pura que con solo pensarte las cosas fluyen.

Si muero mañana quiero decirte que la vida puede ser complicada en estos tiempos pero que el mañana siempre trae esperanza. Esperanza como la que siento con cada día que te veo y con cada vez que te escucho.
Esperanza que aún más remota reconforta el corazón.

Si muero mañana quiero dejarte claro que por más que creas ser menos siempre serás más que lo que se te enfrente.
Palabras que nadie me dijo pero que definen momentos difíciles.

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Una sonrisa de ensueño

De todas las sonrisas por soñar, mi subconsciente siempre busca la que mas daño cause. Escoge la forma perfecta para enamorarme cada noche. Armando todo un romance, sostenido por mi débil autoestima. Crea momentos en los que felizmente me engaño y caigo en besos. 

Pero en el momento en que tengo la felicidad todo se desmorona. Cae el telón con un zumbido matutino. La hora de despertar. 

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Encontrar algo que escribir en un nuevo amanecer es el equivalente a encontrar un nuevo amor, esa iniciativa de trabajar por algo y lograrlo, esa esperanza de que esto sea lo que me haga sentir completo otra vez, la esperanza de que tal ves, solo tal ves sea esto lo que buscaba.

Pero esta ciega esperanza lo único que nos separa de lograrlo, a veces nos confiamos de algo prometedor y nos confiamos de como nuestro corazón crece o se encoge, nos decimos que alguna fuerza, ya sea del destino o pura magia del momento nos llevo a esto.

A veces es algo mucho mas simple, un miedo compartido, el miedo de ser dejados de lado, de no encajar y sentirnos como esas pesadas noches, cuando firmábamos cartas que nunca saldrían a la luz.

Sigo sin estar seguro de que tanto puedo llegar a soportar, hubo una noche en la que después de años me abrí con alguien a quien enserio quiero, y me sentí aceptado, entendido, sentí como por primera vez hablaba con alguien que también perdió todo en algún momento.

Desde esa noche he estado preguntándome si lo que buscamos es realmente lo que queremos.

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Ama, donde termina el maldito arcoíris

Cuando nadie nos ve guardamos debajo de la cama todo lo que no debe decirse nunca.
Todas estas cosas que alguna vez pensamos se habían perdido en amores pasados.
Siempre persiguiendo un sueño que se pone mejor con el tiempo pero también se voltea ante uno, destrozando toda esperanza.
Algunas noches me grito a mi mismo, canta, quita esa grieta entre tus ojos y disfruta de los momentos que comparten, baila cobarde, si nunca tienes una oportunidad es porque nunca lo intentas, el tiempo corre entre tus ojos.
Hay cosas que empezaron en el momento en que te vi, entre ellas alguna que no se cuando terminan.
En la miseria y la muerte de mis sentimientos, o en donde termina el arcoíris.

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El silencio de los menos inocentes

Hay momentos en los que nos enfrentamos a lo que verdaderamente nos aterroriza, la verdad de nuestro ser.
Situaciones en las que todos están esperando tu respuesta son fáciles de arreglar, reaccionar bajo el oculto reglamento que nos deja vivir en sociedad, pero llegan puntos críticos en los que las luces se apagan, se encienden los principios del instinto y cada quien se preocupa por su seguridad, momentos en los que las reglas cambian, se vuelve un sálvese quien pueda.
Yo en lo personal evito esos momentos, me he demostrado a mi mismo que aun en mis momentos mas bajos siempre hay de donde jalar, alguna forma de ganar, ya sea con ganar cierta confianza o lo mas simple, aprovecharse de la confusión.
Momentos que los colores verdaderos salen, donde al acabar nos damos cuenta que los mas juzgados terminan siendo los mas reales, momentos donde los que viven en la sombra aprovechan su facilidad de moverse en la oscuridad.
Creo que todos tenemos nuestro yo verdadero arraigado a nuestros instintos, a nuestro núcleo del ser.
Temo por los días en donde reflexionando, llego a entender que no soy una víctima, sino alguien que aprendió a forjar las situaciones a su beneficio y creo que para poder avanzar y convertirme lo que quiero ser debo aceptar lo que me hace ser como soy, lo bueno y lo malo.

 

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El joven de los muchos nombres

Necesito saber la verdad, encontrar mi verdadero nombre saber si el que uso con mis amigos, con conocidos o el nombre con el que me escondo detrás de letras es lo que realmente quiero para mi vida, tantos posibles finales para llegar a lo único seguro.
Moriremos, todos lo haremos pero eso es algo que todos sabemos y ya todos han dicho, pero eso no es lo importante eso no es mas que una de las muchas cosas que pasaran.
Lo realmente importante es elegir, entre los deseos de un niño, el miedo de sentir y perderme en ello, o aspiraciones desastrosas para un futuro incierto.
Lo que busco es algo que llame mi interés y me de algo por contar, ser lo que me gusta, buscar lo que me haga feliz y creer las mentiras que me dejen dormir por las noches, aunque vengan de parte mía, el drama y la aventura, cosas bastante malas para la salud, aun así bastante necesarias en el futuro a que con tanta desesperación busco.

Es un impulso por hacer mas de lo que puedo, mas de lo que debería, pero el dilema no nace totalmente de elegir uno de mis nombres, sino de aceptar lo que eso conlleva, perder todo contacto con lo inocente de una de mis caras, dejar de estar dividido por conveniencia y creerme, volverme completamente lo que estoy inclinado a escoger.
Una causa que me terminara matando, pero me mataría mas rápido no perseguirla, tendré que sufrir mas de lo que en cualquier otra cara, pero creo que en eso se basa la vida que intentaré llevar, una vida donde sepa apreciar el Amarillo después de tanto gris.

 

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Desperté sudando, ahogándome en soledad. Un típico lunes pensé.

Para aquellos que no entiendan mi historia les explicaré un poco. Una historia no está medida por puntos, comas o incluso acentos. Una vida tan simple como la de un joven no es contada con un manejo Perfecto del lenguaje. Es contada por emociones. Por los miles de pensamientos que transcurren con cada abrir y cerrar de ojo.

Una historia verdadera no es perfecta. No tiene diálogos ni tampoco lógica, porque después de pensar y pensar caí en cuenta de eso.

El odio que tengo por escribir historias es principalmente porque no conozco una sola persona cuya historia esté marcada por los errores ortográficos que cometemos al contarla. Escucho tantas hechos sin sentido alguno que no entiendo como creen que para contar algo todo tiene que tener sentido. Si cada hilo de pensamiento es totalmente distinto. Nadie podría tener la visión de Dios para saber lo que el otro piensa. Nadie puede resumir emociones, pasiones, nadie puede resumir vidas con palabras.
Lo único que trato de hacer escribiendo la historia de este joven es que se entienda que la vida no puede ser escrita.
Un pequeño proyecto, algo ambicioso. Si. Pero de eso se trata esto. De desvelar verdades que nunca son contadas.

Se trata de hablar de algo más allá de los diálogos entre personas. Más allá del pensamiento. Quiero mostrar el alma. El núcleo de cada ser. Lo que nos hace preguntarnos cada segundo si lo que estamos haciendo lo hacemos por conveniencia, por ambición o por obligación. Las mentiras y razonamientos que hacemos en nuestra cabeza para convencernos de que estamos haciendo lo que deberíamos.

Dada esa explicación continuaré donde lo deje. En el principio.

Despertar sudado.
El despertar en una cama, notando y a la vez ignorando algo que cada día confirmo.
Cada noche que me acuesto esta cama es el lugar más incómodo que puedo encontrar en mi memoria. Caliente, o muy fría, no encuentro como acomodarme. Doy vueltas y vueltas, pienso y pienso. Quiero levantarme y hacer algo más. Algo que no sea estar ahí.
Pero cada mañana al despertar en esta magnifica cama se siente mejor y mejor. No quiero levantarme nunca, tratando de no mover ni un músculo, tratando de no pensar mucho. Solo disfrutar de algo tan simple como una cama.
A este tipo de cosas es a las que quiero llegar con este experimento. A como una historia nunca cuenta lo que nos hace realmente humanos, como un pensamiento tan largo y absurdo puede pasar en tan solo 2 segundos. 2 segundos en los que al terminar me doy cuenta que estoy atrapado. No solo en la rutina sino en la vida, en este cuerpo.
Recuerdo haber leído algo. Algo que me gusto porque se acerca a lo que pienso.
El problema con la ciencia ficción. Es que tiene demasiada lógica.
Gracioso como algunas cosas se guardan en nuestra mente cuando otras simplemente desaparecen con el tiempo.
Por ejemplo momentos en los que realmente pensaste que eran el momento más feliz de tu vida, en un abrir y cerrar de ojos te das cuenta que lo olvidaste.
Recuerdo haber sentido lo mejor de la vida. Lo recuerdo porque ya lo olvidé. Y en estos procesos que nuestra cabeza tiene para seleccionar memorias es en lo que encuentro gracia. Quien decide? Nosotros?
O nuestra mente?
Porque ahí entraría el dilema. Acaso no somos más que una representación de nuestra mente? Ideas que fluyen y nosotros decidimos.
O somos algo más. Somos el alma, acarreados por algo que llamamos superior.
No hablo de Dios ni de ninguna religión. Hablo de nuestra mente.
A veces realmente creo que somos el alma, algo que no le encontramos respuesta lógica y por eso descartamos. Algo que nos asusta pensar porque eso significaría que no sabemos siquiera quién o cómo se controla.

Otro pensamiento sería el porque nuestra fascinación por historias, cuentos, películas. Incluso religiones.
Una fascinación que creo tenemos porque nos dan todo tan completo. Nos explican el porqué de cada detalle, nos dan un principio, un desarrollo y un final. Todo siempre de una forma tan limpia. Tan natural dirían algunos. Pero es ahí donde no concuerdo yo.
Nada natural es tan simple.
Nada es tan previsible como una historia.
Nos fascina porque es algo que no vemos cotidianamente.

Este no es as que un proyecto sin terminar, no es lo que debería ser, es solo una forma de desahogarme.

 

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Sufrir por un bien silencioso

Dormir viendo las estrellas, sin poder dejar de pensar en una sonrisa. Otro cliché de fin de semana de parte del que siempre queda fuera

Me gustaría contarlo todo desde un principio, pero últimamente no se si esto empezó en cuanto te conocí o si cualquier oportunidad murió incluso antes de existir.
La otra noche entre tragos y falta de sueño salió el secreto de mis labios, hable de ti con alguien mas y me recomendaron lo que siempre he sabido, lo que nunca me atreveré a hacer.
No es que no quiera, pero entre cada sonrisa y cada mirada no se si alegrarme o simplemente llorar, no se si abrazarte y nunca soltarte o alejarme antes de hacerme mas daño.

Dormí con frió, merecía sentir la soledad de la noche, me tendí en el suelo, con nada mas que música y cobardía.

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