Si supieras que yo tomo arroz con leche

Salió lo criminal, risas siniestras.

Me bailaban las palabras.

Todas honestas.

Te dije lo que siento.

Todo de eso.

Te dije lo que siento.

¿No estás oyendo?

Te dije como estoy.

Gaste el aliento.

Me dediqué a mentirme.

No está sirviendo.

Escapé de lo que siento.

Me encontró al tiempo.

Al final de nuestro encuentro.

Tuve más tiempo.

Cuando todo termino. Fuera de mi mente, nunca ocurrió.

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En medio

En medio

Me gusta lo qué hay en medio.

En medio del primer hola y el último adiós.

En medio de todo este tiempo.

Entre la soledad de origen y el duelo final.

Me gusta lo de en medio y solo lo de en medio.

Todas las cosas que tengo que hacer para brincar lo primero desde lo tercero y verme en el medio.

Prefiero escribir y analizar el porqué de el ciclo.

No puedo estar solo, no confío en mi mismo. Pero esconderme del espejo no me ayudará a despertar. Estas palabras no son lo suficientemente dulces como para poder decirlas. Prefiero tragarme todo y aguantar.

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La regla de oro, no romper el autoengaño.

El despertar a las 5 de la mañana, con la mejor pesadilla que he tenido no significa que no quiera seguir soñándola, pues lo que la hace tan mala no es su trama, sino la falta de realismo que va con ella, el despertar y darme cuenta que ciertas cosas solo en sueños son posibles, cosas que merecen la pena volver a dormir para seguir sufriendo de una amarga mentira.

La misma lógica que vivir, asomándonos de reojo a esa cara bonita, sin poder dirigir una palabra, pararnos hombro a hombro y no poder voltear, ese deseo y falta de valor, todo resumido por la regla de oro.

Si no lo intento no podré fallar, en mi imaginación vivirá todo posible desarrollo a un atrevido paso, pero solo en mi imaginación porque vivimos con miedo de perder la historia que nos de para escribir.

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Lo que perdí en tu mirada.

Vivir llenando nuestros pulmones de agonía, esperando el silencio de la noche al cual rendir cuentas.

Una de las formas más efectivas para no sentir.
Sobrellevar las emociones escondidas a nuestra mente, lloramos por un cambio a nuestra suerte, un cambio a nuestra situación.

La soledad de la noche nos genera empatía. Es solo ahí donde nos sentimos realmente aceptados.
En las noches largas e ignoradas. En donde todos duermen, dejándolas pasar sin darles importancia.

Ignorando su belleza.

Las estrellas en el cielo, las nubes y el viento. Tanto que decir y nadie para escucharlas.

Tierna es la noche para los de corazón roto. Esperamos que en algún punto todo vuelva a su lugar.
Esperamos encontrar lo que perdimos.

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Amor al estilo Dicarnos

Juraría que algo despertó esa mañana de invierno. Una sonrisa tan cálida descongelando todo a su paso.
Para el momento en que me di cuenta que te necesitaba ya era demasiado tarde.
Algunas mañanas que se sienten diferentes algo cambia en ti y te noto más feliz de lo usual.

Apenas respirando le rezo a lo que no creo por un tiempo contigo. Quiero terminar con el corazón roto por ti.
Esto de estar siempre despierto mientras tu duermes no es lo mío. Algunas heridas cuando dejan de sangrar solo necesitan un recordatorio de dolor. Corazon roto una vez más. Tratándole de encontrar sentido a la forma en que decías mi nombre.
¿Como sobreviviré si lo que me sostenía fue lo que me derrumbó?
¿Como creer la horrible realidad si hace meses no sonríes de verdad?

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Si muero mañana

Si muero mañana quiero que sepas, te amo. Te amo con ese dolor en el estomago que nos hacé sentir un hambre de cariño. Te amo con toda la fuerzan en que mis ojos pueden verte sonrojarte y mis oídos escucharte. Te amo de una forma en que aun estando dormido se que estoy pensando en ti. Eres una inspiración tan pura, con solo pensarte las cosas fluyen.

Si muero mañana quiero decirte: la vida puede ser complicada en estos tiempos, pero el mañana siempre trae esperanza. Esperanza como la que siento con cada día que te veo y con cada vez que te escucho.
Esperanza que aún más remota reconforta el corazón.

Si muero mañana quiero dejarte claro que, por más que creas ser menos, siempre serás más que lo que se te enfrente.
Palabras que nadie me dijo, pero definen momentos difíciles.

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Una sonrisa de ensueño

De todas las sonrisas por soñar, mi subconsciente siempre busca la que mas daño cause. Escoge la forma perfecta para enamorarme cada noche. Armando todo un romance, sostenido por mi débil autoestima. Crea momentos en los que felizmente me engaño y caigo en besos. 

Pero en el momento en que tengo la felicidad todo se desmorona. Cae el telón con un zumbido matutino. La hora de despertar. 

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Encontrar algo que escribir en un nuevo amanecer es el equivalente a encontrar un nuevo amor, esa iniciativa de trabajar por algo y lograrlo, esa esperanza de que esto sea lo que me haga sentir completo otra vez, la esperanza de que tal ves, solo tal ves sea esto lo que buscaba.

Pero esta ciega esperanza lo único que nos separa de lograrlo, a veces nos confiamos de algo prometedor y nos confiamos de como nuestro corazón crece o se encoge, nos decimos que alguna fuerza, ya sea del destino o pura magia del momento nos llevo a esto.

A veces es algo mucho mas simple, un miedo compartido, el miedo de ser dejados de lado, de no encajar y sentirnos como esas pesadas noches, cuando firmábamos cartas que nunca saldrían a la luz.

Sigo sin estar seguro de que tanto puedo llegar a soportar, hubo una noche en la que después de años me abrí con alguien a quien enserio quiero, y me sentí aceptado, entendido, sentí como por primera vez hablaba con alguien que también perdió todo en algún momento.

Desde esa noche he estado preguntándome si lo que buscamos es realmente lo que queremos.

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