Rios Rojos Malas Decisiones

Es difícil levantarte por las mañanas cuando no tienes algo que te motive. 

Es difícil dormir por las noches cuando solo escuchas gritos en tu mente. 

Difícil encontrar anclas que te mantengan fijo en el suelo y en la tierra. 

Es difícil hablar cuando sabes que a nadie le interesa. 

Es difícil escuchar cuando nadie te escucha. 

Es difícil confiar cuando ya antes has confiado. 

Es difícil respirar cuando te ahogas en un mar de ideas. 

Pero difícil es sonreír cuando sientes ganas de llorar. 

Es difícil pasar las noches solitarias mientras abrazas a tu almohada pensando en alguien. 

Es difícil seguir cuando no estás seguro de querer hacerlo. 

Es difícil encontrar algo o alguien que por un segundo te haga sentir bien de verdad. Y que te den ganas de ser mejor. De seguir tratando, de volver a confiar y de poder volver a estar bien. 

Hay que tener cuidado con eso porque es fácil volverte adicto. 

Una adicción que te puede lastimar más de lo que piensas. 

Es difícil recordar, pero anoche me dormí pensando en todo lo que ha pasado, todo lo que he hecho y he dejado de hacer. 

Hoy me desperté sabiendo lo que tenía que hacer y cómo acabar con esto de una buena forma. 

No sé lo que soñé, pero sé que no lo quiero volver a soñar, así que… encontré la solución. 

Es difícil ganarle a tus miedos cuando estas paralizados por ellos. 

¿Me creerían si les digo que el miedo puede cambiar a alguien? 

¿Llevarlo a hacer cosas malas? 

El miedo puede volverte un peligro, un solitario. 

Tengo miedo de acercarme a ti, pero odio esta soledad. 

Tengo miedo de preguntar algo que no quiero saber. 

Tengo miedo de volverme loco. 

Pero tengo más miedo de estarlo. 

Tengo miedo de que algún día no sea yo quien hable y que nadie se dé cuenta de eso. 

Tengo miedo de no poder callar mis pensamientos… algún día.  

Tengo miedo de ahogarme con mentiras cuando me preguntan ¿cómo te sientes? 

Pero tengo que hacer lo posible por fingir y no hacerlos sentir mal. 

Tengo que hacer lo posible por hacer a todos felices sin importar mi vida. 

Tengo que ayudar a todos los que pueda.

Tengo que recoger los vidrios rotos para que nadie se corte aunque yo termine con las manos ensangrentadas. 

Porque para eso estoy vivo. Para ayudar a los demás mientras mi vida se destruye.

Porque muchos se mueren cuando reprueban 1 materia con 69. 

Traten llevar 4 años reprobando 6 materias todos los semestres. Traten de vivir con la presión de que en un parpadeo te pueden sacar. 

Parece que no me importa pero créanme. Es lo único que pienso todas las noches que no puedo dormir.  Cuando lo único que quiero es estar muerto. 

Sé que es difícil pero quiero dejarle claro a mis otras voces. Esta es mi vida y yo voy a hacer lo que quiera con ella. No me pueden controlar para siempre y si yo quiero casarme o llegar a ser grande y tener mi trabajo. Lo voy a hacer. 

Pero mientras necesito ayuda porque no puedo hacer esto solo.

Es difícil…

 

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